En
este bloque Irune, nuestra profesora de literatura infantil, nos invitó a que
leyéramos un artículo que publicó llamado El
pensamiento poético en la infancia.
Este
artículo trata sobre lo cuadriculados que somos los adultos y que siempre
queremos hacer pensar al niño como nosotros, no aceptamos que ellos imaginen y
hacemos de nuestras verdades universales. Vitoreamos y apostamos a los cuatro
vientos que se ha de fomentar la creatividad innata de los niños, pero, no nos
engañemos. A las personas en general nos molesta explicar y nos cuesta mostrar
empatía, y siempre nos es más fácil decir: -“Esto no es así, el sol ha de ser
amarillo, la casa rectangular y las mariposas han de volar”-, - por ejemplo-, y
esto conlleva a que hagamos lo contrario a lo que pensamos, y como consecuencia
seguimos actuando igual, por eso no cambia la educación. Y por tanto la poesía
se concibe como algo que se ha de entender. No se comprende que simplemente puede
leerse o escucharse por mero placer, por mera evocación de sentimientos, no, tenemos
que entender todo a toda costa, y así se lo hacemos ver a los demás.
A
menudo, en el colegio, por mi experiencia,
me han enseñado a hacer comentarios de texto, a que la poesía se tiene que
memorizar (¿ a quién no le han hecho retener la Canción del poeta de Espronceda?), se ha de analizar, porque si no
es porque no has entendido lo que Alberti, lo que Borges, Lorca o Zorrilla, y
otros grandes poetas han querido reflejar. ¿Por qué todo se ha de entender y
analizar, por qué no dejamos que fluyan las palabras, las figuras,…?, ¿en
verdad la edad nos hace iguales a los demás y nosotros pensamos que somos
diferentes? Son cuestiones que en este
momento, al leer el artículo me planteo, y necesito reflexionar. Y comparto con
todos/as vosotros/as para que también lo hagáis, si lo consideráis necesario.
La
poesía nace de la imaginación, de la exquisitez, de los sentimientos… y los
niños son los más creativos, eso nadie lo duda. Por eso, me ha llamado la
atención que Irune en este artículo juegue con la frase tan típica que podría
expresar un niño tal como: -“El tren “anda por encima de las escaleras””-. Esto
es un puro lenguaje poético, ¿por qué no lo vemos así?
Consideremos
que la poesía es riqueza, es descubrir mundos, dejemos de entender y sintamos
más. El mundo es una poesía continua.
Muy buena reflexión, Natalia. Tela anoto como voluntaria.
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